miércoles, 23 de marzo de 2011

COSTUMBRES, SUPERSTICION, BRUJERIA


DEL ORIGEN DE LA PALABRA BIRONGO
       Cabría preguntar aquí: ¿Existe con certeza una tradición ritualista en nuestro mundo “negro” venezolano? ¿Podrían definirse así los residuos supersticiosos y demás prácticas similares que acostumbran nuestros negros? Hasta cierto punto, sí.
       Don Fernando de Ortiz en sus minuciosas indagaciones de los negros de Cuba –que a la larga resultan tremenda requisitoria de criminólogo-  comparando la fusión habida entre los cultos católicos y fetichistas, asienta: “ella deriva del elemento artístico relacionado con la forma del culto, desde el tamborileo religioso del fetichero africano hasta los ritos oratorios de la música sacra, desde el ídolo tosco hasta las imágenes miguelangelescas, desde la pestilente y mísera cabaña hasta las catedrales góticas, el culto ha revestido ropajes más y más suntuosos artísticos…” “…el arte no es sino un accesorio de la concepción religiosa; y todos los días vemos imágenes ridículas, talladas bárbaramente, merecer mas devoción que otras verdaderamente bellas y que encarnan con perfección, por el verismo de sus formas y policromía, la idea que se forman los hombres de los dioses antropomorfos”.
      Tal fusión en nuestro clima no observa la heterodoxia de los negros cubanos, aunque persisten diferenciaciones en el culto católico que muestran la raíz africana o indígena de la fe supersticiosa. Ni Olorùn, ni Obatalà, o Yemayà significan cosa o representación idolàtrica en nuestro ambiente que establezca asociación entre la imagen adorada y la personificación de cultos olvidados. Sólo quedan resabios, reflejos hereditarios en los bailes, cantos y leyendas conocidos que encarnan el carácter profundamente ritualista del negro. Huelga decir que lo practicado como simple pasatiempo apenas reviste las formas exteriores de una sencilla liturgia que es misteriosa necesidad del espíritu de los pueblos. Son esos reflejos atávicos como sucede en el arritualismo de algunas tribus indígenas, aún no evolucionadas, con sus bailes y costumbres.
      Este olvido o deformación de las tradiciones ha sido común en las civilizaciones que permacen estancadas en virtud de sus aislamiento. Tales casos son corrientes en la América. Oviedo y Baños en lo que toca a Venezuela, hablando de los pueblos indígenas de aquella época, dice: “…en ochenta y dos pueblos de bien corta vecindad cada uno, apenas mantienen entre las cenizas de su destrucción la memoria de lo que fueron”. Diríase que la tizona del conquistador mutiló el espíritu en sus primitivas creencias.
      Respecto a los amuletos, las oraciones y las diversas formas de exorcismo, confesamos que están profundamente arraigadas en el carácter venezolano, así como las creencias en maleficios y brujerías. Estas manifestaciones atávicas perturban el espíritu de personas a menudo cultivadas, siendo su retroceso un fenómeno psíquico ampliamente observado por los psicoanalistas. Nos permitiremos observar una vez más a don Fernando Ortiz: “Una grave impresión moral basta para aniñarnos, para rejuvenecer en no pocos siglos el espíritu envejecido en la civilización”. Y Clodd escribe: “Si la parte civilizada de nosotros es reciente en la estructura y en las tendencias heredadas, cada uno de nosotros es viejo en centenares de miles de años.” Esta afirmación concuerda con las verdades filosóficas de la eternidad del espíritu que deviene y se conserva a través de etapas de transformación. La abundancia de estudios sobre la superstición nos hace comprender que se trata de una antigua manifestación de la civilización. En las clases de relativa inferioridad intelectual tienen tanta o mayor importancia sus creencias comunes cuando éstas obedecen a las fuerzas ancestrales.  El subconsciente se manifiesta como una unidad de la herencia racial identificando los distintos conglomerados étnicos.
      En Venezuela el embòs  africano que denominan bilongo en Cuba, Ouanga en Haití y Jamaica, y feiticao en Brasil, se conoce con el nombre de daño. Se dice: “tal persona sufre de un daño”. Aprovechamos esta oportunidad para observa que en Barlovento existe un caserío llamado Birongo, según Don Fernando Ortiz, es palabra de origen yoruba, “compuesta de las voces bi, iròn,go, esto es: bi, causa de un sufrimiento; iròn, persona enferma, disgustada, abatida, y go, esconder, ocultar; de modo que birongo quiere decir: Causa oculta de sufrimiento de una persona enferma o abatida” Ahora bien la voz Waronga-ye, significa bambú, árbol del bambú,  y efectivamente, aquel lugar aludido se caracteriza por sus frescos y tupidos bambuales.
     
      El daño, como dice nuestro pueblo, tiene intimas conexiones con el tenebroso ouanga haitiano. Es el consabido bojote dejado con malévola intención tras la puerta de la ‘víctima’. El bojote es frecuentemente un paquete de hojas e inmundicias que diz sólo surte en la persona a quien va destinado.
       Cito el caso de una dama que,  tras la postura del bojote, sintió que el brazo se le “paralizaba” y que poco a poco la rigidez le “cogìa todo el cuerpo”. Así estuvo por espacio de algunos días. Este fenómeno psíquico de difícil explicación es muy frecuente entre nuestra gente del pueblo convencidas del poder del daño. 
       Podemos decir que los efectos del daño son fenómenos colectivos que se operan en personas de instrucción deficiente o de mente perturbada. Explican sus males y enfermedades por el daño. Cito el caso de un trabajador del campo a quien se le llagó el cuerpo. El conuco, debido a la imposibilidad de trabajarlo a causa de su enfermedad, se le arruinó, perdiéndosele la cosecha. El mencionado campesino se dio a consultar curanderos de todos los tipos sin conseguir curarse. Un día le aconsejó un viajero  comercial que se viniera a Caracas, recomendándole a un conocido especialista de la sífilis. Sin fe, pero desesperado y considerando que su mal ya había “pasado”, como le decía gente del pueblo, se puso en tratamiento, obteniendo su completa curación. Hoy confiesa que es de los peores de tales creencias.
      Ejemplo de los sistemas que utilizan nuestros curanderos, es el siguiente: Una señora esposa de un comerciante muy estimado en cierto pueblo, mujer de alguna instrucción y aficiones literarias por novelas románticas, comenzó a padecer de dolores estomacales. Sentía “que le mordían como si le arrancaran pedazos de tripas”. Las comadres del pueblo le diagnosticaron: daño. Ella lo creyó así. Contribuyó a ello el hecho de que se encontraba enemistada con una mujer que gozaba de fama como bruja. Un curandero le ofreció sus servicios. Ella aceptó. El curioso le dio algunas tomas y ensalmes, y le hizo una visita inesperada a la supuesta causante del daño. Poco después se presentó donde la enferma con un lío de donde extrajo un gran sapo muerto, explicándole que el animal lo tenía la mujer dañosa  - o causante del daño – amarrado al pie del catre y que le daba de comer al batracio los restos de una comida dejada por la enferma en días pasados. Los mordiscos que el animal le daba a los alimentos los sentía la enferma en sus entrañas.
      Han sucedido casos en que las personas se sienten “apaleadas” en sus camas. Los curanderos dicen entonces que los golpes se los ocasionan las brujas con ramas de un monte llamado mapurite cuando apalean por ejemplo, la escoba en un rincón. Otras se dan a enflaquecer y hasta mueren creyendo que les tienen “una lámpara enterrada”. Mientras la llama arda, el dañado tendrá vida, mas al apagarse, morirá inexorablemente.
      Las supersticiones se manifiestan en todas las actividades de nuestro pueblo. En el deporte, entre los músicos y artesanos, en la vida de los trabajadores del campo, etc. Se cuentan muchas cosas, frutos de rivalidades, supercherías absurdas, a menudo casos extraños que casi resultan verídicos.
       Nuestro pueblo cree en los curanderos, en los daños y en las brujerías. Pero con frecuencia estas supersticiones encuentran acogida en gentes pertenecientes a grupos sociales de vida económica mas desahogada y de instrucción escogida.      
     
FUENTE: -SOJO, Juan Pablo
                  Estudios del Folklore Venezolano, Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos Nº 34, Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, Colección Guaicaipuro 4, Los Teques, 1986, pp. 348            
                  -Dr. Georges Gaylord Simpson, Los Indios Kamarakotos.
                  -DE OVIEDO Y BAÑOS, José
                  Historia de Venezuela, Tomo I, Cap. I, p.29
-ORTIZ, Fernando,
  Los Negros Brujos, p. 289

Recopilación: Adrián Monasterios. Cronista Oficial del Municipio Bolivariano de Brión.


BAÑOS PARA DESHACERSE DE LAS GARRAPATAS.

      En Barlovento se tiene por costumbre preparar brebajes, tomas, pócimas, baños para alejar males o  daños. Quizás en la actualidad tenga mucho que ver con depurar el aura, nivelar las energías tanto del cuerpo como del medio ambiente. Dicha tradición está muy arraigada tanto al mundo venido de la España Medieval como al mundo de lo indígena americano y de lo africano. En ella se manifiesta la mezcla de estas culturas, ya que se unen saberes pertenecientes al mundo europeo como conocimientos provenientes del mundo africano e indígena. Ahora bien, en Barlovento siempre se ha dicho que las garrapatas que están en una casa casi siempre son puestas, es decir provienen de alguien – un enemigo oculto- que te las colocó en tu casa y para ello, la solución son los baños o preparados que se hacen para contrarrestar este mal o este daño. 
       En esta oportunidad presentaremos una receta para alejar las garrapatas de sus hogares y de sus animales, así tenemos:

INGREDIENTES:
-      Agua Bendita.
-      Asiento de café.
-      Cuerno e´ siervo.
-      ¼ kg de sal.
-      Éter.
-      Aceite de comer.
-      Altamisa.
-      Escoba amarga.

Preparación:
Mezcle todos los ingredientes en un tobo. Riegue la mezcla en el lugar donde están las garrapatas o sobre el animal que posee las mismas. Dicho riego o baño debe hacerlo de manera inter diaria, es decir un día sí y un día no, durante seis (6) días.
      En esos seis (6) días no debes barrer el lugar o bañar el animal que tiene las garrapatas.
      Esperamos que obtengan  buenos resultados.
  
FUENTE: WILFREDO MATA. Habitante de la población de Curiepe. Decimista, Cultor y Ejecutante del Tambor Mina, Culo é Puya y tamboras de Velorios del Niño Jesús, Cruz de Mayo, San Pascual y parrandas de dicha población.

        
Recopilación: Adrián Monasterios. Cronista Oficial del Municipio Bolivariano de Brión.

REMEDIO PARA LAS LOMBRICES O PARASITOS.
       En Barlovento, tenemos por costumbre sanar o curar nuestros enfermos a través de la herbolaria tradicional. En este orden de ideas, si un niño en las noches mientras duerme, rechina o suena los dientes, o si tiene exceso de tos seca, se dice que él tiene lombrices o parásitos en el cuerpo. Para remediar este mal, se preparan remedios caseros como el siguiente:

Ingredientes:
-      Cundeamor.
-      Papelón.
-      Pasote.
      Tome el cundeamor y macháquelo o machúquelo hasta extraer el zumo de la planta. De la misma manera va a hacerlo con el pasote. El zumo de ambas plantas mézclelos con el papelón rayado y déselo a tomar al niño o al enfermo de lombrices.

FUENTE: AGAPITO SOJO Y MANUEL SOJO. Habitantes de la población de Birongo.

REMEDIO PARA EXTRAER LA SOLITARIA.
      La solitaria, es un parásito que se aloja en el tracto digestivo, es decir en el estómago y en los intestinos. Se dice, que dicho parásito es capaz  de absorber los nutrientes y los alimentos que las personas ingerimos y por tanto, esto trae como consecuencia un apetito insaciable, además,  de malnutrición en las personas que poseen dicho parásito.
      En Barlovento, tenemos el siguiente remedio casero:
Ingredientes:
-      Leche de Coco seco.
-       Jugo  o zumo de Piña jojota.
      Tómese el jugo de la piña jojota en horas de la madrugada y luego, en la mañana, coloque la leche de coco seco en una bacinilla y siéntese en ella. La lombriz o parásito de la solitaria empezará a salir  por sí sola al cabo de cierto tiempo sentado en dicho vaso de noche.

FUENTE: MANUEL SOJO. Habitante de la población de Birongo.


TOMA O BEBIDA PARA PICADAS DE CULEBRAS.  DESINTOXICACIONES POR CONSUMO DE  DROGAS Y CIGARRILLOS.

       Las picadas o mordeduras de culebras o serpientes venenosas, las drogas y el cigarrillo van dejando en el cuerpo toxinas, éstas pueden ser desalojadas de nuestro metabolismo mediante la toma o bebida de la siguiente receta:

Ingredientes:
-Jugo de caña de azúcar.
-Jugo de limón maduro.
-Agua de coco.
-Jugo del vástago del cambur  manzano.
        Para obtener  el jugo del vástago de cambur, córtelo en trocitos y licúelo. Mezcle el jugo del vástago de cambur, el jugo de la caña de azúcar, el jugo de limón y el agua de coco y  enváselo en botellas. Tome  tres o cuatro vasos diarios de esta mezcla. En pocos días verá los resultados.
FUENTE: MANUEL  SOJO. Habitante de la población de  Birongo.


PARA LAS CRISIS DE TENSIÓN ALTA, TRIGLICÉRIDOS Y COLESTEROL
       En la actualidad unos de los males que aqueja la población  es la tensión alta, así como también los triglicéridos  y el colesterol. A continuación una receta para mejorar la salud:

Ingredientes:
-      Dos o tres limones.
-      Ocho o diez granos o dientes de ajo.
-      Agua fría
      Tome los limones y tritúrelos en una licuadora y agréguele  los dientes de ajo. Una vez obtenida la mezcla,   cuélelo o fíltrelo y tómese la cantidad que necesite.
      En aproximadamente 20 minutos sentirá la mejoría.
FUENTE: MANUEL SOJO. Habitante de la población de Birongo.
Recopilación: Adrián Monasterios. Cronista Oficial Municipio Brión.

2 comentarios:

  1. buenisimas sus recetas deberian colocar mas x lo menos para los quistes,para las personas q toman mucho alcohol y cosas asi.

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  2. buenisimas sus recetas deberian colocar mas x lo menos para los quistes,para las personas q toman mucho alcohol y cosas asi.

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